GUÍA PRÁCTICA · 2 A 3 AÑOS
«Adiós al pañal»
Control de esfínteres respetuoso, de día y de noche, sin presión ni castigos
3,63 €
IVA incluido · por guía
GUÍA PRÁCTICA · 18 MESES A 3 AÑOS
Rabietas con calma
Entender las rabietas y poner límites con respeto, de los 18 meses a los 3 años
Una guía práctica para madres y padres de niños de 18 meses a 3 años que no quieren gritar ni castigar, pero tampoco que les pasen por encima. Qué pasa en el cerebro de tu hijo cuando estalla, cómo prevenir las rabietas evitables, qué decir en plena tormenta y cómo mantener un «no» con calma. Con guiones, tablas, checklist y un plan de 7 días.
Las rabietas de los 2 años son descargas emocionales que aparecen cuando la intensidad de lo que el niño siente —frustración, rabia, cansancio, miedo— supera su capacidad de regularla. Entre los 18 meses y los 3 años son parte del desarrollo típico: el sistema emocional funciona a pleno rendimiento desde el nacimiento, pero la corteza prefrontal, el «freno» que permite esperar, cambiar de plan y calmarse, apenas empieza a construirse. Por eso un niño de dos años no decide tener una rabieta, igual que no decide tener fiebre, y por eso razonar en pleno estallido no sirve: la calma tiene que venir prestada por un adulto. A eso se le llama corregulación.
Esta guía está pensada para familias con niños de 18 a 36 meses desbordadas por las rabietas en casa, en el supermercado o a la hora de dormir, que no quieren gritar ni castigar pero tampoco ceder a todo. El método es suave y firme a la vez: se acompaña la emoción sin quitar el límite, sin ignorar al niño, sin castigos, amenazas ni «rincón de pensar». Explica también qué hacer cuando el niño pega, muerde o tira cosas, cómo gestionar la mirada ajena en público y por qué el sobrecansancio está detrás de tantas rabietas de última hora de la tarde.
Dentro encontrarás una tabla de qué puede y qué no puede hacer su cerebro a cada edad, el método en 5 pasos para plena rabieta, guiones de qué decir y qué no, una tabla de castigos frente a consecuencias respetuosas, una checklist antes de salir de casa, un capítulo sobre rabietas y sueño con horarios orientativos, un apartado para la calma de los padres (incluido cómo reparar tras gritar), las señales de alerta que conviene consultar con pediatría y un plan de 7 días para cambiar el clima en casa.
La ha escrito el equipo de NanaNido a partir de lo que hoy sabemos del desarrollo cerebral infantil, la teoría del apego y la disciplina positiva, en línea con las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la OMS, y traducido a un lenguaje claro para madres y padres cansados. Es orientación de crianza, no consejo médico: si algo de lo que ves en tu hijo te preocupa, tu pediatra es siempre el primer paso.
Qué pasa en un cerebro con acelerador y sin freno, por qué no es manipulación, y una tabla de lo que sí puede y no puede hacer tu hijo a los 18 meses, 2, 2,5 y 3 años.
Las causas evitables (hambre, sueño, sobreestimulación, transiciones bruscas, demasiados «no», falta de conexión), rutinas y avisos que entiende, y cómo ofrecer elecciones de verdad.
El protocolo para cuando ya ha estallado, las frases que escalan frente a las que calman, guiones para tres rabietas típicas y lo que este método no es (ni ignorar, ni ceder).
Por qué este método no es permisivo, cómo decir «no» para que funcione, cómo sostenerlo sin castigo ni amenaza, castigos frente a consecuencias respetuosas y el time-in.
Qué hay detrás de cada conducta, los cuatro movimientos en el momento, cómo enseñar en frío durante la semana y qué no hacer nunca.
Checklist antes de salir de casa, el guion del supermercado paso a paso, la rabieta de irse del parque, la familia con opinión y cómo gestionar la mirada ajena.
El sobrecansancio como detonante invisible, horarios orientativos de 18 a 36 meses, cómo blindar la rutina de la noche, qué hacer con la siesta y con pesadillas y terrores nocturnos.
Por qué nos desborda, un kit de regulación de 30 segundos, cómo reparar tras gritar con un «perdón» que enseña, repartir el peso y cuándo pedir apoyo para ti.
Rabietas muy largas o frecuentes, se hace daño, sigue igual con 3–4 años, llega un hermano, empieza la escuela infantil… y las señales de alerta que merecen una visita al pediatra.
Una semana ordenada, día a día: observar, ordenar el sueño, anticipar transiciones, reducir los «no», practicar el método, sostener un límite y reparar.
Conviene decirlo sin rodeos. En esta guía el «no» es un «no». No se convierte en «sí» porque el niño llore más fuerte, ni porque haya gente delante, ni porque estés agotada. Lo que proponemos es acompañar la emoción que provoca el límite, no quitar el límite. Un niño necesita descubrir que puede enfadarse muchísimo con el adulto que más quiere y que ese adulto sigue ahí, tranquilo y con el mismo criterio. Eso es lo que le da seguridad, y también lo que le enseña que el mundo tiene bordes.
Añade estas guías al pack y ahorra desde la segunda.
GUÍA PRÁCTICA · 2 A 3 AÑOS
«Adiós al pañal»
3,63 €
IVA incluido · por guía
GUÍA PRÁCTICA · 6 MESES A 3 AÑOS
«De tu cama a la suya»
3,63 €
IVA incluido · por guía
GUÍA PRÁCTICA · 0 A 36 MESES
«Noches tranquilas»
Suelen empezar en torno a los 18 meses, tienen su pico entre los 2 y los 3 años y van bajando a partir de los 3–4, cuando el lenguaje y el control de impulsos maduran. A esta edad es normal que haya varias por semana, e incluso a diario en épocas de cambio (dientes, un hermano nuevo, escuela infantil, dejar el pañal). La mayoría duran menos de cinco minutos.
No. Manipular exige planificar, anticipar la reacción del otro y mantener un objetivo con la cabeza fría, y eso depende de la corteza prefrontal, que a los dos años apenas empieza a madurar. Una rabieta es una emoción que desborda a un cerebro sin freno. Que pare en cuanto le das lo que pedía no demuestra cálculo: demuestra que el detonante desapareció.
Con el método en 5 pasos de la guía: primero tu propia calma, después seguridad, nombrar lo que siente con pocas palabras, presencia sin sermón (cerca, sin razonar) y, cuando baja, reconectar y recordar el límite en dos frases. En plena rabieta no se enseña nada; se sostiene. Corregir viene después, en calma.
No es permisivo y no se cede. El «no» se mantiene aunque llore más fuerte o haya gente delante; lo que se acompaña es la emoción que provoca el límite. Se sustituyen los castigos y las amenazas por consecuencias respetuosas y por actuar con calma (retirar el objeto, subirlo al carro), sin retirarle el cariño ni aislarlo.
En el momento: frenar el daño con suavidad, una frase corta («no se pega, duele»), atender primero al niño que ha recibido el golpe y ofrecer una alternativa. Después, en calma, enseñar «manos suaves», palabras y gestos para lo que siente y salidas físicas legítimas. Nunca morderle o pegarle «para que vea lo que duele», ni etiquetarlo ni obligarle a un perdón vacío.
Porque irse a dormir junta todo lo que a esta edad cuesta: una transición, una separación, el momento de más cansancio y el choque con su necesidad de decidir. El sobrecansancio dispara cortisol y deja al niño sin freno. Entre 18 y 36 meses la ventana de vigilia ronda las 5–6 horas y la hora de acostarse suele funcionar mejor entre las 19:30 y las 20:30, con una rutina de 20–30 minutos siempre igual.
Cuesta el precio mostrado, IVA incluido, pago único, sin suscripción. Al completar el pago recibes el PDF al instante en tu correo electrónico y puedes leerlo en el móvil, la tablet o imprimirlo. También puedes comprarla dentro de un pack de guías con descuento.
El siguiente paso
La guía te da las bases. Si quieres un paso a paso personalizado y generado automáticamente, crea tu plan de sueño desde 47,19 € IVA incluido.
Crear mi plan de sueñoNanaNido es una herramienta de bienestar y acompañamiento del sueño; no sustituye el consejo de tu pediatra ni diagnostica o trata enfermedades. Si te preocupa el descanso, la alimentación o el desarrollo de tu bebé, consúltalo con un profesional de la salud.